La cabeza apoyada sobre la mano derecha, las arrugas y venas oscurecen su rostro.La mirada perdida, fijada en el suelo; el pelo despeinado.
Parece que no respira, parece que no siente, parece estar completamente solo en este mundo.
Y, a un lado, su mujer dormida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario