En la estación un niño de 3 o 4 años se despide de su madre. Sin saber el tiempo que estará lejos de su dedicada protección su primera reacción son las lágrimas. Los brazos que se extienden hacia su madre, mientras otra mujer sube con él en el autobús.Los llantos se escuchan, sus pequeños pies golpean el suelo creando un gran alborto. Tumbado en el pasillo sin respiración, debido a su angustia...se escucha a mi lado:"Joder".
Un hombre que ronda los 50 no para de suspirar. El pelo blanco y una camisa a cuadros cuyo color está desgastado. Unos vaqueros grises y unas deportivas. Las gafas de sol impiden ver sus ojos, pero su desagradable actitud se observa a distancia
Mientras critica se hurga la nariz; le entra hipo. No deja de mirar, de decir “joder”, de resoplar y exclamar “vaya mierda”; refiriéndose al niño.
El niño silencia poco a poco, pero el adulto sigue molestando las próximas 2 horas.
Que real es esto que cuentas, hay personas que vienen amargadas de serie y no comprende que un niño es simplemente eso... un niño.
ResponderEliminarInteresantes palabras...
Saludos ;)