La palabra al otro lado del disco de Odin

jueves, 27 de enero de 2011

Noche fría

   Entonces, creyó haberlo comprendido. Aquel día se fue. Sin decir nada, sin dar una explicación; sus lagrimas brotabas de sus ojos azules y ella....ella sentada en el sofá de aquel ruidoso y lleno de humo lugar hundía el rostro entre sus manos.

   Cuando retiró sus manos, él se había ido. Esa noche fantástica; imprevista se había convertido en un infierno. Estaba sola. Cogió su copa y fue con su única acompañante de la noche. Sus ojos aún brillaban de los sollozos y sus labios se habían enrojecido del calor que la tristeza desprende. Salieron de aquella discoteca al la cual nunca volvería.

   En un bordillo sentadas esperaron un taxi. Ella seguía ardiendo de tristeza, a pesar del frío de una noche de septiembre en el norte de Alemania.

   Llegando a casa intentó contactar con él; fue imposible. La semana siguiente él no estaba en el trabajo; había sido trasladado como voluntario a otra ciudad. Nunca volvió a saber nada de él.
Años después, recordó su explicación. Y al fin comprendió lo que él había visto esa noche.

   Miles de kilómetros; años de diferencia; vidas distintas. Hay cosas imposibles que jamás se entenderán; pero hay cosas imposibles que podían haber sido y no fueron.

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